Por Santiago Costa

Me tocó en el devocional el Salmo 107. Es un capitulo que se va a encargar de mostrar la misericordia de Dios a su pueblo. En el capitulo 105 podemos ver como Dios muestra su favor hacia su pueblo. En el siguiente capitulo, en el 106, muestra como Dios castigó a Israel a causa de su desobediencia y todo lo que les paso a causa de alejarse del Señor. En este contexto se escribe este Salmo. En el capítulo 107 se muestra esta faceta de Dios, el Dios que tiene misericordia a su pueblo.

Muchas veces nosotros vemos a Israel y su desobediencia como algo lejano, ajeno a nuestra vida. La realidad es que si algo nos une a nosotros con Israel es la desobediencia. Todos nosotros somos pecadores, y todos nosotros tuvimos un momento en nuestra vida donde elegíamos hacer lo malo ante los ojos de Jehová. A pesar de que un día elegimos seguir a Jesus, y Jesus pagó con su sangre nuestra multa, es una realidad que muchas veces en nuestra vida tenemos altos y bajos. Como Israel cuando era liberado, adoraba a Dios e intentaba hacer lo correcto como se lo enseñaban sus padres,, ellos se olvidaban de como Dios los había liberado, y volvían a caer en esclavitud.
Bajo este pensamiento quiero que entendamos que tan parecido somos a ellos. Cuantas veces nos olvidamos de lo que Jesus nos rescato, cuantas veces nos vemos envuelto en pecado, en dolor, en aflicción, a causa de nuestra desobediencia.
Mi objetivo en este pensamiento no es que nos sintamos juzgados, sino que podamos ver a Jesus a través de nuestras aflicciones. Es una realidad que Satanás nos intenta instalar una mentira, de que si nosotros desobedecemos a Dios, no podemos acercarnos a nuestro amado salvador, este Dios de misericordia que habla este Salmo.

Llame a este pensamiento 4 clamores, 4 respuestas por que en este capítulo se repiten 4 patrones que son muy interesantes de comprender. Son 4 patrones que muchas veces encontramos en nuestra vida al reflexionar e inspeccionar adentro nuestro. Estos son:

◦   Aflicción
◦   Clamor 
◦   Misericordia 
◦   Alabanza 

Encontramos estos patrones en estos versículos de Salmos. Lo que pretendo hacer en este momento es poder revisar 4 aflicciones, 4 clamores, 4 misericordias y 4 alabanzas de lo que habla este salmista en esta ocasión. Pretendo que podamos vernos a nosotros mismos en estos versículos, pidamos en oración antes de leer esto que Dios revele y nos muestre en cuales de estas 4 situaciones que pasó el pueblo de Israel estamos fallando.

Soledad:
El capítulo arranca en el v4 y v5 nombrando esta aflicción que pasó el pueblo de Israel. “Anduvieron perdidos en el desierto” “Por la soledad sin camino” “Hambriento y sedientos, su alma desfallecía en ellos”. Cuantas veces en nuestra vida pasamos esta situación. Sabemos y conocimos a nuestro Dios, el Dios que nos da un camino donde caminar, detrás de las huellas del señor Jesucristo. Sin embargo, en nuestra vida pasamos momentos donde la misma desobediencia y nuestra naturaleza pecaminosa tiende a pecar y alejarse. Lo veo reflejado en mi vida a esto, muchas veces por causa de vanidades he decidido caminar perdido en un desierto sin camino. Este caminar lejos del Señor, y a un lugar donde no tiene nada que ver con Él, nos hace sentirnos vacíos por dentro. Este camino nos hace sentir hambrientos y sedientos de Él, nuestra alma pide a gritos a nuestro Señor y salvador, pero muchas veces por nuestro orgullo, o vergüenza, nos cuesta poder salir de este desierto. Este Salmo nos dá una respuesta a esto en el versículo 6: “Entonces clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones”.
Es claro este versículo. Esto nos muestra la dependencia que tenemos nosotros ante el Señor. El es el CAMINO, la verdad y la vida. Jesús es el único camino, Él es el que te puede sacar del desierto que estas viviendo, Él tiene esa agua viva que si bebemos de ella no vamos a volver a tener sed. Pero para poder vivir esto tenemos que humillarnos a nosotros mismos y clamar a nuestro Dios todo poderoso, para que Él nos rescate de esta aflicción. Es hermoso saber que ante nuestro clamor, el Señor nos muestra su misericordia: “Los dirigió por camino derecho, para que vinisien a ciudad habitable”, “Porque sacia el alma menesterosa y llena de bien el alma hambrienta” Vs 7 y 9. Aférremonos a esta promesa del Señor. Si sentís que no tenes algún propósito, o te sentís vacío, o sentís que lo que estas haciendo en tu vida no te llena ni te sirve de nada, tranquilo…
La respuesta es JESÚS. Él nos dirige en un camino derecho, y nos sacia nuestra alma. Por último nos falta la adoración. En el versículo 8: “Alaben la misericordia de jehova..”: Seamos agradecidos y adoremos al Señor por habernos rescatado del desierto, y por darnos un camino correcto donde caminar. Toma la decisión de seguir las huellas de Jesús, Él es la solución 😊.

Esclavitud:
Solemos entender este concepto como algo que pasaba en los tiempos antiguos, donde reinaba un sistema de gobierno que permitía que un rey tome a las personas como esclavos. En el versículo 10, 11 y 12 el salmista nos muestra que a causa de nuestra rebeldía y separación con Dios, nosotros terminamos en consecuencia aprisionados en aflicción y hierros, morando en tinieblas y sombra de muerte.
Cuantas veces en nuestra vida, a causa de no tener una correcta intimidad con el Señor, nos vemos envueltos en un pecado o en una lucha que parece imposible de salir, y por mas que intentemos con nuestras fuerzas nos damos cuenta que cada vez estamos mas hundidos en ese pecado. Satanás busca que nosotros creamos que al estar en oscuridad y tinieblas, Dios no va a ser capaz de rescatarnos. El salmos 139:11 y 12 nos deja saber que para Dios son igual tanto las tinieblas como la luz. Él busca que nosotros clamemos ante Él, si es que estamos inmersos en tinieblas y en una lucha que nos tiene en esclavitud. Compartiendo un poco el Martes hablamos acerca de la humildad. Tenemos que ser capaces de reconocer que estamos en esclavitud, aprisionados en pecado, y poder clamar a Jehová para que nos libere de nuestra aflicción.. (Salmos 107:13). Como vimos, el patrón se repite. Dios responde ante este clamor y nos rompe nuestras prisiones.. (vs 14) Él es el único que nos puede sacar del pozo oscuro en el que estamos. Él es el pastor fiel que nos rescata de manos del enemigo.

Dolor:
Este punto habla acerca del dolor que sentimos en nuestra alma, a punto de llegar a un momento en nuestra vida que parece que no damos más. El salmista en este momento al hablar del dolor toma como referencia versículos como el de Job, que estaba en un punto de enfermedad en su cuerpo a punto de morir.. En este tiempo podemos relacionar a esto con el dolor que sentimos en nuestra alma a causa de nuestra separación con Dios. Cuantos de nosotros alguna vez sentimos un dolor profundo en nuestro ser a causa de no tener un camino correcto por donde andar, o un dolor a causa de estar esclavos de algún pecado. Pero de nuevo Dios nos invita a que clamemos a Él, y Él nos promete que nos va a sanar de ese dolor. (vs 19) En el versículo 20, Dios responde a este clamor y “envía su palabra para que seamos sanados”. Las heridas de nuestras almas , las heridas profundas en nuestro ser, producto de la desobediencia y separación con Dios, solamente son sanadas si nosotros estamos DISPUESTOS a humillarnos ante Dios, clamarle por liberación de la aflicción y nutrirnos de su palabra. Esta vez Dios da un método práctico de como podemos ser liberados de este dolor. En los puntos anteriores Dios actuaba en misericordia con nosotros y Él pedía que clamemos ante Él. En este punto también lo hace..Pero además de eso nos da una herramienta poderosa que es su palabra. La ecuación es fácil, para poder ser sanados debemos clamarle a Él y además leer su palabra.

Tormenta:
Por último, vemos un patrón idéntico: Una aflicción, un clamor, una respuesta y una alabanza. Lo que tiene distinto este problema, es que deja muy en claro que es Dios el que tiene control en la tormenta.. “ellos han visto las obras de Jehová, y sus maravillas en las profundidades, porque habló e hizo levantar un viento tempestuoso..” Vs 24 y 25.
A diferencia de las otras 3 aflicciones, esta aflicción que pasaban los marineros en el mar, muchas veces es controlada por Dios con un propósito santo. Las pruebas en esta vida muchas veces nos terminan causando una aflicción enorme y un dolor gigante. Muchas veces hay situaciones que Dios permite para rompernos en mil pedazos, y revelar que hay en nuestro corazón. A principio de año vivi una tormenta gigante, donde los vientos soplaban fuerte, y donde me generó un miedo y una gran angustia, así como explica el versículo: “…. Sus almas se derriten con el mal” (vs 26). Y es aquí donde nosotros tenemos que frenarnos y seguir el mismo patrón que siguió el pueblo de Israel en las aflicciones: CLAMAR A DIOS.
“Entonces claman a Jehová en su angustia, y los libra de sus aflicciones”.. “Cambia la tempestad en sosiego y se apaciguan sus ondas”
Si están pasando por alguna tormenta, algún temporal fuerte, Dios llama a que podamos poner nuestra confianza en el, y clamar para que nos libere de nuestra aflicción. Les invito a que puedan leer Mateo 8:23-27 y que puedan ver la similitud con este Salmo.

El fin de esta reflexión no es que pensemos que vamos a vivir una vida sin aflicciones, por que les estaría mintiendo. Jesus dice en Juan 16:33 que vamos a pasar aflicciones.. Pero que confiemos en Él, por que Él venció al mundo. La importancia de este Salmo es que podamos ver a Jesús en medio de los problemas, que nuestra respuesta natural ante el dolor, ante la soledad, ante la oscuridad y ante la tormenta sea clamar a nuestro Dios. Él es fiel, Él esta con nosotros, pero depende solamente de nosotros que respuesta vamos a dar ante nuestra desobediencia.

¿Vamos a seguir viviendo una vida de aflicción sin paz? ¿Vamos a tratar de solucionar las cosas a nuestra manera? ¿ O vamos a poner nuestra confianza en el señor, confiar en que el responde ante nuestro clamor, y nos libera de la aflicción?
Les animo a que podamos humillarnos si identificamos que estamos pasando por algún momento como este.. Tenemos una promesa para los que nos humillamos:


“… el que se humilla será enaltecido” Lucas 18:14


Me gustaría terminar esta reflexión como arranca el salmo 107:

“Alabad a Jehová, porque él es bueno; Porque para siempre es su misericordia.” ‭‭Salmo ‭107‬:‭1‬

Gracias Dios por acordarte de nosotros.

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