La sabiduría a menudo es considerada como la parte más rígida de la vida. Con frecuencia se la trata como la capacidad de resolver problemas o de tomar decisiones difíciles. Por muy importante que sea, esta buena pero anémica definición ha removido la sabiduría de su lugar de importancia en gran parte de la cultura de la Iglesia. De acuerdo con las Escrituras, la sabiduría es lo principal y debe buscarse como una prioridad.

“Vale mas la sabiduría que las piedras preciosas, y ni lo más deseable se compara” Proverbios 8:11

Si la sabiduría debe tener un lugar tan primordial en nuestra vida, entonces debemos esperar que una cultura de sabiduría impacte al mundo ahora.

Muchas cosas que nos rodean son buenas, importantes y deseables. Sin embargo, “ni lo más deseable se compara” con la sabiduría. Nada de lo que pudiéramos desear es mejor o igual en valor a ella. Curiosamente, su búsqueda se prioriza de manera muy similar a la de “busquen primeramente el Reino de Dios” en el Nuevo Testamento. A lo largo de Proverbios, buscar sabiduría es lo que suelta la bendición de Dios en todas las otras áreas de la vida. Ya sea la salud, las finanzas, la posición y el título, o la belleza de las relaciones significativas, todas son mejoradas y habilitadas a través de nuestra búsqueda prioritaria de la sabiduría. Este viaje nos lleva al maravilloso descubrimiento de que ella también es una persona. Jesus es nuestra sabiduría (1 Corintios 1:30)

La sabiduría es una persona, de modo que vivir en ella es una relación en la que aprendemos a ver verdaderamente a través de sus ojos, obteniendo su perspectiva. Y esa perspectiva la que da lugar a la fe. Se podría decir que la sabiduría le da a la fe un contexto en el cual puede obrar. De la misma manera que la ribera de un río le da dirección al agua, así aquella le da a la fe una dirección, un objetivo.

SABIDURÍA Y ORACIÓN

Uno de los aspectos más interesante de la sabiduría es que revela la naturaleza de Dios de una manera similar a la oración. Debido a esto, la sabiduría está conectada de manera única a nuestra vida de oración. Por naturaleza, revela a Dios como un Padre que hace pactos y que anhela responder a los clamores de nuestro corazón. Proverbios 8:34 dice “Dichosos los que me escuchan y a mis puertas están atentos cada día, esperando a la entrada de mi casa”. Ahora compara este versículo con el mandato de Jesus en Mateo 7:7 con respecto a la oración: “Pidan, y se les dará; busquen, y encontraran; llamen, y se les abrirá”. Jesus dijo que pidamos, y la sabiduría dice: “dichosos los que escuchan”. Jesus dijo que busquemos, y la sabiduría dice “a mis puertas están atentos”. Jesus dijo que llamemos, y la sabiduría dice “esperando a la entrada de mi casa”. La asociación divina ilustrada en la belleza del pacto de oración se hace posible a través de la expresión de la sabiduría.

EXPRESIONES DE LA SABIDURÍA

Hay muchas maneras maravillosas de definir con precisión y demostrar sabiduría. Pero existen al menos 3 expresiones de las que nos permiten moldear una cultura. Estas tres son: creatividad, excelencia e integridad.

CREATIVIDAD

La sabiduría misma estaba con Dios el día de la creación, ya que es por naturaleza una influencia a través de la expresión creativa. El capítulo 8 de Proverbios nos ayuda a ver el papel de la sabiduría en la creación de una manera que de lo contrario podría olvidarse. En este capítulo se destacan varios hechos:

  • La sabiduría es la arquitecta de la creación (v. 30)
  • La sabiduría es el deleite del Padre (v. 30)
  • La sabiduría se alegra ante el Padre (v. 30)
  • La sabiduría se regocija (celebra con risas) sobre el mundo habitado (v. 31)
  • La sabiduría se deleita en la humanidad (v. 31)
  • La sabiduría en nosotros aumenta nuestro favor con Dios (v. 35)

De estos pasajes, vemos que esta puede ser muchas cosas, pero no es dura ni seca. La sabiduría captura y expresa la emoción y el intelecto del cielo mismo. El Padre la celebra. Celebra la maravilla de la creación con risas. Expresa gran alegría. Construye con placer y ama a la gente. La sabiduría parece modelar el entusiasmo por la vida misma, porque siempre anticipa que el corazón de Dios se manifestará en cualquier situación dada. Ella siempre percibe el propósito y el diseño de Dios, y trabaja para demostrarlo con claridad. Como personas que van en busca de la sabiduría, debemos aprender a manifestar estos rasgos en nuestro enfoque de la vida, y a llevar con éxito su fruto.

Como la sabiduría es la arquitecta de la creación, debe inspirar una expresión creativa en aquellos que la buscan. En otras palabras, ella nos permite ser creativos. En la casa de un artista, el hogar estaría llena de música, de hermosas pinturas y un gran diseño. Quizás puede que no sea muy adinerado, pero con frecuencia puede que sea muy hermosa. La razón es que la sabiduría se demuestra por medio de la expresión creativa de las personas y no por lo material. Sería un error pensar que la creatividad solo se ve en lo que típicamente llamamos como arte: pintar, cantar, actuar, etc. Todos los que estamos en Cristo: el médico, el contador, el maestro de escuela, el abogado, la mamá que se queda en casa… somos capaces de, a través de la creatividad, expresar sabiduria. Aquí es donde esta se manifiesta de una manera que impacta mucho más al mundo que nos rodea, cuando toca lo mundano.

La reina

La reina de Saba vino a Salomón con todo tipo de preguntas. Él respondió cada una con tal profundidad que ella se sintió abrumada por su sabiduría. Pero ninguna de aquéllos figura en las Escrituras. Este es un momento muy notable en el que Dios está en silencio. A veces, el silencio del Señor grita un mensaje que de otra manera no podríamos escuchar. Si El las hubiera mencionado, probablemente nos habríamos perdido la parte más importante de la historia. Si bien sus respuestas la impactaron de manera significativa, eran cosas mundanas, tocadas por la sabiduría, a través de las cuales Dios eligió mostrar el lugar de esta en el día a día de la vida. Ropa, platos, escaleras y cosas similares fueron las cosas enumeradas que convencieron a la reina de la sabiduría de Salomón y en última instancia, del Dios de Israel (1 Reyes 10:1-7).

Nada podría ser más mundano que los platos, la ropa y las escaleras, sin embargo, esas fueron las cosas que formaron parte de la lista del Señor. Esto dice que algunas de las partes más aburridas de la vida, las partes que a menudo damos por sentadas claman para ser transformadas por la sabiduría. Una vez tocadas por la sabiduría de Dios, son movidas de lo aburrido a lo significativo, de lo mundano a lo que revela la verdadera naturaleza de Dios.

Los sueños a menudo son abortados debido a la ausencia de expresión creativa en una cultura. Dondequiera que falte el pensamiento creativo, se piensa que los sueños dados por Dios son ineficaces e imposibles de realizar. Cuando la creatividad se convierte en la norma, las personas tienden a no responder a los desafíos diciendo: “Oh, eso no es posible”. La creatividad dice que descubriremos cómo hacerlo. La sabiduría vive desde el lugar de fe que cree que “para Dios todo es posible” (Mateo 19:26).

Intencionalmente rodéate de personas que piensen de manera creativa. Hay pocas cosas más frustrantes que presentar una idea solo para que las personas respondan: ¡Imposible!

Cuando la gente responde con incredulidad, los desafíos que se enfrentan se vuelven más grandes en los pensamientos. Por esta razón, busca personas que siempre sean libres de decir lo que piensan, pero que también puedan responder: “No se como pueda ser posible, pero buscaremos la forma.” Las expresiones creativas de la sabiduría cumplen esta tarea de manera brillante.

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