Por Dana Zucchella

La creatividad nace de Dios.

Él es el Creador supremo, y usó su sabiduría para dar forma a su obra maestra: el universo.

“Yo, la sabiduría; fui formada desde el comienzo por el Señor, antes de crear cualquier otra cosa.” Proverbios 8:22

“Estaba presente cuando él estableció los cielos, cuando trazó el horizonte sobre los océanos. Estaba ahí cuando colocó las nubes arriba, cuando estableció los manantiales en lo profundo de la tierra. Estaba ahí cuando puso límites a los mares, para que no se extendieran más allá de sus márgenes. Y también cuando demarcó los cimientos de la tierra, era la arquitecta a su lado. Yo era su constante deleite, y me alegraba siempre en su presencia.” Proverbios 8:27-30

La creación fue el origen de la creatividad. En perfecta comunión, Padre, Hijo y Espíritu Santo planificaban cómo materializar su anhelo más profundo: sus hijos.

Dios preparó un lugar para compartir con aquellos que tanto amaba.

Dios preparó un lugar para nosotros, y hoy seguimos siendo invitados a esa mesa creativa.

Al sentarnos, podemos escuchar las mejores ideas del Creador del universo, conocer su corazón y entender cuál es nuestra parte dentro de Su plan.

Es en este lugar de intimidad con Él donde somos creativos, capacitándonos para guiar a otros a este espacio creativo.

Todo lo que hacemos tiene propósito y fruto si vivimos conforme al orden divino, si buscamos su sabiduría y guardamos sus caminos.

Él nos llama a permanecer en Él, a deleitarnos en su presencia y a producir fruto a través de una vida creativa conectada al cielo.

“Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto, porque separados de mí no pueden hacer nada.” Juan 15:5

La creatividad no es solo una habilidad: es una forma de adoración.

Dios mismo capacita a sus hijos para crear con excelencia, como lo hizo con Bezalel: “Mira, he escogido específicamente a Bezalel, el hijo de Uri y nieto de Hur, de la tribu de Judá. Lo he llenado del Espíritu de Dios y le he dado gran sabiduría, capacidad y destreza en toda clase de artes manuales y oficios.Es un maestro artesano, experto en trabajar el oro, la plata y el bronce. Es hábil en grabar, en incrustar piedras preciosas y en tallar madera. ¡Es un maestro en todo trabajo artístico!” Éxodo 31:2-5

Estar cerca de Dios es, y siempre será, la mayor fuente de inspiración que podemos tener como artistas. Él es el motivo por el cual hacemos todo.

Somos creativos al obtener sabiduría de lo alto.
Somos creativos al entender su plan. Somos creativos al buscar la sabiduría.

Somos creativos al adorar.

Somos creativos por él.

Somos creativos por ser sus hijos.

Somos creativos por ser imagen suya.

Somos creativos al dar con alegría.

Somos seres creativos porque nuestro Dios es creativo.

La creatividad nos conecta con el Creador.

Tenemos la capacidad de ser creativos mediante su sabiduría.

Pensemos en que fuimos creados por un Dios creativo, para crear junto a Él y para Él.

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